lunes, 12 de agosto de 2019

2 REYES. CAPÍTULO 15.

Azarías (Ozías) de Judá (767-739) /2 Cr 26)

151Azarías, hijo de Amasías, subió al trono de Judá el año veintisiete del reinado de Jeroboán de Israel. 2Cuando subió al trono tenía dieciséis años, y reinó en Jerusalén cincuenta y dos años. Su madre se llamaba Yecolía, natural de Jerusalén. 3Hizo lo que el Señor aprueba, igual que su padre, Amasías. 4Pero no desaparecieron las ermitas de los altozanos: allí seguía la gente sacrificando y quemando incienso.
5El Señor le envió una enfermedad de la piel hasta su muerte, así que vivió recluido en casa. Su hijo Yotán estaba al frente de palacio y gobernaba la nación.
6Para más datos sobre Azarías y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Judá.
7Azarías murió, y lo enterraron con sus antepasados en la Ciudad de David. Su hijo Yotán le sucedió en el trono.

Zacarías de Israel (753)

8Zacarías, hijo de Jeroboán, subió al trono de Israel en Samaría el año treinta y ocho del reinado de Azarías de Judá. Reinó seis meses. 9Hizo lo que el Señor reprueba, como sus antepasados, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel. 10Salún, hijo de Yabés, conspiró contra él y lo mató en Yiblán; lo mató y lo suplantó en el trono.
11Para más datos sobre Zacarías, véanse los Anales del Reino de Israel.
12Sucedió lo que el Señor había dicho a Jehú: <<Tus hijos se sentarán en el trono de Israel hasta la cuarta generación>>.

Salún de Israel (753)

13Salún, hijo de Yabés, subió al trono el año treinta y nueve del reinado de Azarías de Judá, y reinó en Samaría un mes. 14Menajén, hijo de Gadí, subió de Tirsá, entró en Samaría y mató allí a Salún, hijo de Yabés; lo mató y lo suplantó en el trono.
15Para más datos sobre Salún y su conspiración, véanse los Anales del Reino de Israel.
16Entonces Menajén castigó a Tifsaj y su término, matando a todos sus habitantes, por no haberle abierto las puertas cuando salió de Tirsá; la ocupó y abrió en canal a las mujeres embarazadas.

Menajén de Israel (752-741)

17Menajén, hijo de Gadí, subió al trono de Israel el año treinta y nueve del reinado de Azarías de Judá. Reinó en Samaría diez años. 18Hizo lo que el Señor reprueba, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel. 19En su tiempo, Pul*, rey de Asiria, invadió el país, pero Menajén le entregó mil pesos de plata para que lo apoyase y lo mantuviese en el trono. 20Menajén impuso esa contribución a todos los ricos de Israel, a razón de medio kilo de plata cada uno, para el rey de Asiria. Entonces el rey de Asiria se retiró, dando fin a la ocupación del país.
21Para más datos sobre Menajén y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Israel.
22Menajén murió, y su hijo Pecajías le sucedió en el trono.

Pecajías de Israel (741-740)

23Pecajías, hijo de Menajén, subió al trono de Israel el año cincuenta del reinado de Azarías de Judá. Reinó en Samaría dos años. 24Hizo lo que el Señor reprueba, repitiendo los pecados que Jeroboán, hjo de Nabat, hizo cometer a Israel. 25Su oficial Pécaj, hijo de Romelía, conspiró contra él: con cincuenta galaaditas (con Argob y Arié) lo mató en Samaría, en la torre de palacio. Lo mató y lo suplantó en el trono.
26Para más datos sobre Pecajías y sus empresas, véánse los Anales del Reino de Israel.

Pécaj de Israel (740-731)

27Pécaj, hijo de Romelía, subió al trono de Israel en Samaría el año cincuenta y dos del reinado de Azarías de Judá. Reinó diez años. 28Hizo lo que el Señor reprueba, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel. 29En su tiempo, Tiglat Piléser, rey de Asiria, fue y se apoderó de Iyón, Abel Bet* Maacá, Yanoj, Cades, Jasor, Galaad, Galilea y toda la región de Neftalí, y llevó a sus habitantes deportados a Asiria.
30Oseas, hijo de Elá, tramó una conspiración contra Pécaj, hijo de Romelía; lo mató y lo suplantó en el trono el año veinte del reinado de Yotán, hijo de Azarías.
31Para más datos sobre Pécaj y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Israel.

Explicación.

15,1-7 Numéricamente es el reinado más largo de la historia de Judá; de hecho, el rey conservó el título sin reinar. Isaías llama a este rey Ozías. Militarmente se distinguió por la reconquista de Eliat.

15,5 Nm 12,14.

15,8-12 Con Zacarías termina la dinastía más numerosa y duradera del reino septentrional: cinco reyes durante casi noventa años. Con la caída de esta dinastía, el destino de Israel se precipita. Los golpes de Estado se suceden con rapidez, dividiendo incurablemente el país.

Entre tanto el poder de Asiria crece amenazador: Tiglat Piléser III sube al trono el 745; de poco valdrá la alianza con Damasco. La caía del reino arameo abrirá a Asiria el camino hacia Israel, y así llegará la batalla definitiva.

En este tiempo de crisis surgen grandes figuras proféticas: después de Amós vino Oseas, que probablemente comenzó su actuación en el reinado de Jeroboán II. Amós (excepto el capítulo 7) y Oseas no registran hechos en plan de historiadores, se enfrentan con ellos sin precisar sus coordinadas.Vienen a ser una contrapartida y complemento al libro de los reyes. Habría que leer simultáneamente ambos textos para sacar una imagen más viva de la situación social y religiosa de aquellos años. Aunque los profetas seleccionan y simplifican, su voz sobrevive como testimonio del yahvismo puro enfrentado con la depravación de la religión y la justicia.

15,12 2 Re 10,30.

15,13-16 Se diría que ya durante el reinado de Jeroboán II fueron fraguando partidos de oposición que esperaban la muerte del gran monarca. Sólo así, se explica que en el espacio de siete meses haya dos cambios violentos de monarcas. Parece que uno de los contendientes logró hacerse fuerte en la vieja capital, Tirsá, mientras el otro logró adelantarse en Samaría. No contando con el apoyo del pueblo y del ejército, sucumbió en un mes frente a su rival de Tirsá; ni siquiera las ventajas estratégicas de la capital le valieron.

Salún fue una especie de Zimrí (1 Re 16,15-20): no hay tiempo para saber si hizo lo que el Señor reprueba.

15,16 Os 14,1.

15,17-22 Menajén inauguró su reinado con una represión violenta. Suena por primera vez en el libro el nombre de Asiria. PUl es Tiglat Piléser III (745-726). La política asiria de Menajén resultará fatal: para conseguir el apoyo del asirio, se convierte en su vasallo. Esto provoca dentro una fuerte oposición, y fuera calma sólo de momento el imperialismo de Asiria. A primera vista parece que Menajén ha echado de su casa al invasor por las buenas; en realidad le ha abierto un camino que sólo terminará con la destrucción del Reino de Israel.

15,19 *= Tiglat Piléser III.

15,23-26 No pensemos que Asiria tenía siempre las manos libres para sus empresas imperialistas; el territorio doméstico estaba amenazado por los vecinos y belicosos pueblos de Urartu, medianamente sometidos. El partido antiasirio o independentista de Israel espiaba los momentos de debilidad asiria para realizar su política; y uno de sus procedimientos comunes era liquidar al monarca dócil de los asirios. Estas supuestas liberaciones en realidad excitaban la ira y la represalia de Asiria. Israel avanzaba así por un proceso dialéctico camino de la ruina. Más que los detalles de cada reinado, bien escasos en el texto, interesa captar ese movimiento.

15,27-31 La campaña tiene el aspecto de una expedición punitiva que en un segundo momento amplía el objetivo explotando los primeros éxitos y la debilidad del contrario. Parte del reino de Israel, incluida toda una provincia transjordana y algunas plazas fuertes, se convierten en dominio asirio. El emperador aplica la política brutal de la deportación, que incluye un trasplante en masa de poblaciones; en la región conquistada establecían colonos fieles al imperio. Este es el segundo golpe contra Israel, más fuerte que el primero; el tercero será el definitivo.

En el reinado de Pécaj caen los sucesos del capítulo siguiente, en que interviene Acaz de Judá.

15,29 * = Prado de Casa. Is 7,16; 8,4.

15,30 El golpe de estado de Oseas es el cuarto desde la muerte de Jeroboán II.

Parece que Oseas intentaba recobrar la independencia apoyándose en una alianza con Egipto.

15,32-38 Durante ese reinado estalla la guerra sirio-efraimita. Israel se alía con Damasco contra Judá. Quizá para forzar a Judá a una alianza contra el imperio asirio. Al principio de su reinado sucede otro hecho importantísimo: la vocación profética de Isaías.

15,37 Is 7,8s.

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